Slow Food Slow Food Donate Slow Food Join Us
 
 

Para saber más   |   Actualidad   |   Prensa

|

English - Français - Italiano - Español - Deutsch
 
 

Búsqueda

   
   
 
 
 
 
Slow Fish - Le poisson bon, propre et juste
 
 

Fernando Javier Avalos Carvajal

Pesca y ecoturismo, una combinación ganadora

Chile | Chiloe | Caleta de Puñihuil

Fernando Avalos Carvajal, mariscador en la caleta de Puñihuil, en Chiloe, nos habla de su trabajo, de su familia, de sus visión de futuro.

 

"Desde pequeño, mi vida se ha vinculado al mar: vivíamos en la costa central de Chile, y mi familia, que cuenta pescadores entre sus rangos, siempre ha aprovechado cada oportunidad para acampar en las distintas caletas de la región. A los 17 años me fui al Sur, y durante la llamada "fiebre del loco", me trasladé hasta Chiloé. Así es como llegue a Puñihuil.

 

Vivo con mi familia en Ancud, a 28 Km de Puñihuil, y me traslado cada día muy temprano, cuando la mar nos permite adentrarnos y trabajar. Mi familia se traslada todos los veranos cuando mis hijos terminan sus clases. "Arranchamos" a la caleta donde tenemos una pequeña casita (llamada "rancha").

 

Soy buzo mariscador, y pertenezco al sindicato Viento Fuerte de Puñihuil, que administra una área de manejo. Trabajamos principalmente con el loco (Concholepas concholepas), que se da en bancos naturales y es el recurso mejor pagado de nuestras costas. De hecho es tan codiciado que llegó a ser sobreexplotado casi al punto de perderse y por muchos años estuvo en veda. Hasta que las autoridades, inspirándose de un sistema de manejo utilizado por algunas comunidades pesqueras chilenas, implementaron una Ley de pesca que fomenta la asociatividad entre grupos de pescadores, entregándoles el manejo de una área marina en forma de comodato. En Chile existen más de 700 áreas de manejo. Consultorías externas evalúan anualmente la población del recurso de esta área, para determinar la cantidad que se podrá extraer, y los pescadores organizan el manejo colectivo del recurso, asegurándose de no superar la cantidad permitida.

 

Para mejorar y cuidar nuestra área realizamos trabajos comunitarios, de re-poblamiento, de reubicación de las especies como las estrellas de mar que son depredadoras, traemos alimento como choritos, y organizamos un sistema de vigilancia entre los socios para evitar la pesca ilegal en nuestra área.

 

Uno de las mayores dificultades que encontramos es la dependencia hacia los intermediarios para la comercialización de lo que sacamos del mar. No exportamos directamente, y por lo tanto el valor del loco ha ido bajando permanentemente. Veo también con preocupación el desarrollo industrial, cuya influencia en los procesos legislativos nos afecta directamente y limita cada vez más el área de pesca dedicado a la pesca artesanal. La pesca industrial en Chile se basa en una explotación irracional de los recursos pesqueros, con una política extractiva contraria a un desarrollo armónico que optimice las ventajas comparativas del país. La materia prima se procesa sin un adecuado valor agregado, con gran inestabilidad laboral e inseguridad social.

 

Yo creo firmemente en el desarrollo local, y en el derecho y capacidad de las comunidades costeras en usar racionalmente sus recursos. Los pescadores deben tener un rol activo en el estudio del ecosistema y el estado de las especies y en la toma de decisiones, para un real involucramiento en un proceso de desarrollo participativo.

 

Por eso también trabajo con la asociación Ecoturismo Puñihuil, organización comunitaria que tiene como objeto asegurar el desarrollo sustentable de la zona, creando conciencia medioambiental. Juntos trabajamos para que Puñihuil sea conocido como destino de ecoturismo marino, y yo realizo paseos en bote de avistamiento de aves, entre los cuales pingüinos, junto con otros compañeros pescadores que conocemos la mar y sus habitantes como nadie. El Ecoturismo nos permite asentar las bases de un desarrollo económico local basado en la conservación y valoración de los recursos y generando ingresos para todos en la comunidad, los que trabajan en la tierra y los que trabajan con el mar.

 

Yo vivo del mar, todo lo que tengo, me lo ha dado el mar, así que lo respeto. Con el pasar de los años he aprendido a valorar los recursos marinos y entender que se acaban si no somos cuidadosos. Mis compañeros de trabajo son mis amigos. Hemos pasado toda una vida juntos, cuidándonos, dependiendo los unos de los otros, incluso a veces con nuestras vidas.

 

Mi trabajo es mi vida y me siento muy orgulloso. Me permite ser independiente, ser dueño de mi tiempo, y tomar decisiones bajo mi propia responsabilidad.

 

Me permite ser libre."

 

 

 



|
  Fernando Javier Avalos Carvajal Fernando Javier Avalos Carvajal Fernando Javier Avalos Carvajal Fernando Javier Avalos Carvajal  
Slow Fish | Partners Lighthouse Foundation. Fondazione Slow Food per la Biodiversità ONLUS
 
 
 

Slow Food - P.IVA 91008360041 - All rights reserved

Powered by Blulab