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Aaltsje Stellema

Cuidando de las anguilas

Netherlands | Frisia | Dokkum

Aaltsje ("anguila pequeña" en holandés) Stellema es una joven pescadora de interior profesional de los Países Bajos. «Nací para ser pescadora de anguila», dice. «Cuando era pequeña iba a pescar con mi padre y de él aprendí esta técnica. Cuando dejó de pescar después de 30 años, yo seguí con el oficio.»


Al principio, el padre de Aaltsje no esperaba que ella le relevaría en el negocio, ya que se había formado como profesora de primaria y, además, trabajar con niños era su pasión. Aaltsje asegura que «Si no hubiera tomado el relevo de mi padre, nuestra agua de pesca se tendría que haber devuelto a la Unión de Pescadores de Interior de Frisia y se habría dividido entre otros pescadores de interior de nuestra región. Esta idea no me gustaba porque mi familia ha pescado en estas aguas durante muchas generaciones.» Ahora Aaltsje quiere combinar la pesca con actividades educacionales para niños sobre la pesca de interior y sobre ecología acuática.


La anguila común (Anguilla Anguilla) es la especie más importante para los pescadores de interior de los Países Bajos, y también para Aaltsje, tanto por su valor comercial como cultural. Aaltsje vende sus anguilas en subastas y su padre ahúma una parte de las que ha pescado y las vende desde casa. Es miembro de la Unión de Pescadores de Interior de Frisia y participa activamente en un proyecto piloto para descentralizar la gestión de la anguila y asegurar una reserva de anguilas saludables para el futuro. Cuando el padre de Aaltsje empezó a pescar, aún había cincuenta pescadores de interior profesionales en su región. Hoy Aaltsje es una de los catorce que quedan. Las causas principales fueron la reducción de la reserva de anguilas y la gran cantidad de restricciones de pesca para los pescadores de interior profesionales.


Los motivos que causaron el declive de la población de anguilas son complejos, y las opiniones varían mucho. Una de las circunstancias que más ha afectado a la población son las barreras que se crearon tras un gran número de proyectos de ingeniería hidráulica como diques, presas y estaciones de bombeo, que se construyeron para proteger la costa y reclamar el terreno.
Otro problema es que muchas aguas de interior ya no son un hábitat apropiado para la anguila. Las causas principales son la industrialización y la urbanización, es decir, la contaminación. Finalmente, el aumento de la pesca recreativa también ha contribuido al declive de la pesca profesional. Cerca de un 80 % de las aguas de interior del país pertenecen al Estado, mientras que el otro 20 % pertenece a gobiernos provinciales y locales que arrendan los derechos de pesca de estas aguas a pescadores profesionales o de recreo. Tras un cambio de prioridades, el gobierno de los Países Bajos decidió dividir los derechos de pesca, asignando los derechos de pesca de la anguila a los pescadores profesionales y los de otras especies a los pescadores de recreo. Por consiguiente, los pescadores de interior profesionales pasaron a depender casi completamente de la pesca de la anguila y, con la reducción de la pesca de la anguila, su método de subsistencia quedó seriamente amenazado. El sistema actual de arrendamiento también generó un proceso de fragmentación de las aguas de pesca de interior, y muchas de las zonas pasaron a ser demasiado pequeñas para ser el método de subsistencia de los pescadores profesionales.


El padre de Aaltsje fue uno de los pescadores de anguila profesionales afortunados en los Países Bajos que sobrevivió a estos cambios. Ahora está en manos de Aaltsje continuar con la pesca, una antigua profesión que ha durado generaciones. Las aguas de interior de su región, la provincia de Frisia en el norte de los Países Bajos, aún son un hábitat saludable para la anguila. Los pescadores de su región están bien organizados y han podido gestionar la reserva de pescado durante generaciones. Gracias al esfuerzo de su pescadores, la Unión de Pescadores de Interior de Frisia tiene una cuota anual para la anguila que está controlada por esta misma organización. El total de la cuota se fija según datos facilitados por los pescadores y en colaboración con científicos, y luego se divide entre los miembros de la Unión siguiendo principios que han sido acordados en común.


Tras sacar las redes de pesca del agua, Aaltsje hace un recuento aproximado del total de la pesca del día y manda la información con su teléfono móvil a NatuurNetwerk, la organización que recolecta datos y supervisa la cuota. También mide todas las anguilas que ha pescado, devuelve al agua las que sean demasiado cortas e informa de nuevo a NatuurNetwerk. «Las más grandes alcanzan un precio más alto, así que por qué no iba a darles la oportunidad de crecer a las más pequeñas. Además así les doy la oportunidad de migrar a las zonas de desove», dice Aaltsje, y añade: «Soy responsable de mi propia área, donde tengo derechos de pesca exclusivos, por eso estoy motivada para invertir en ello. Solo tenemos derecho a pescar anguilas, el derecho a pescar otras especies se ha reservado para las organizaciones de pesca recreativa. Como colaboramos con ellos en los planes de gestión de pesca, nos permiten quedarnos con los peces que han capturado de forma incidental y que tienen valor comercial. Y esto supone un ingreso adicional. Pero es una lástima que con la división de los derechos de pesca que ha hecho el gobierno tengamos que depender de la actitud de los líderes de las organizaciones de pesca recreativa para obtener una parte de la reserva pesquera.»


La Unión de Pescadores de Interior de Frisia está involucrada en varios proyectos de recolección de datos y de control de la población de anguilas, en trabajos de repoblación de anguilas en hábitats saludables, y en un proyecto de captura, traslado y liberación de anguilas plateadas (es decir, adultas) para ayudarlas a migrar hacia sus zonas de desove. «Solo si colaboramos podremos conseguir realmente algún impacto de verdad » dice Aaltsje. «Y de este modo también nos ganamos el respeto de la sociedad. A los pescadores de interior se nos ha marginado y la gente de nuestro país casi no sabe de la existencia de nuestro trabajo. Nos hemos defendido ante la propaganda de los ecologistas que describen a los pescadores como los mayores culpables del declive de la población pesquera. Puede que esto sea así en algunas zonas, pero aquí en Frisia hemos pescado durante muchas generaciones de forma sostenible. Nuestra Unión ha tenido un papel importante en esto. Hemos recopilado muchos conocimientos sobre ecología que han resultado ser útiles para el control y la gestión de la población pesquera. Ahora también estamos en contacto con organizaciones como Slow Food que están muy interesadas en nuestros productos pesqueros artesanos y en las prácticas tradicionales. Con suerte nos ayudarán a educar a los consumidores y a los restauradores. Los restaurantes a menudo compran pescado barato e importado o presas que se han pescado de forma ilegal porque no quieren pagarnos un precio justo. La gente tiene que entender que si no nos pagan un precio justo a los pequeños productores, nosotros no podremos sobrevivir, no podremos cuidar ni de los recursos de las aguas de interior ni de nuestra anguila en particular.»

 

Por Cornelie Quist, miembro de ICSF 

  

Dónde comprar la anguila certificada de los pescadores de interior de Frisia:
http://fryskefisker.nl/producten/verkoopadressen/

 



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